CARTA DIRIGIDA AL DIARIO EL PROGRESO EN ENERO DE 2005

jueves 02 septiembre 2010

 
 
Esta carta se publicó en Enero de 2.005 en el diario el progreso y representa la ideología de nuestro Club.
 
Baloncesto base
La labor de un entrenador de de­porte base no es sólo enseñar la disciplina que el niño ha elegido practicar. Cuando se trata de niños pequeños, su misión princi­pal es la de ser un educador. Sus equipos pueden ganar muchos partidos, pero si no han consegui­do educar a esos niños en el res­peto a sus compañeros, rivales, árbitros, espectadores... su mi­sión habrá fracasado.
Algunos entrenadores tratan a los niños como si fueran profe­sionales, y eso lo que hace es alejar al niño del deporte. El niño elige hacer deporte porque también lo hace su ídolo y quie­re parecerse a él, porque lo ha­cen sus amigos... El niño tiene que ir al entrenamiento a diver­tirse, a jugar y, cuando éste ter­mine, se lo tiene que haber pasa­do tan bien que tiene que tener deseos de volver.
Otros errores, éstos por parte de los padres, son obligar a los niños a hacer un deporte que ha sido elegido por los padres en vez de por ellos mismos, criticar al entrenador porque no lo saca, cri­ticar al árbitro... Al niño hay que dejarle que elija y apoyarle en su decisión y animarlo en los parti­dos sin analizar las decisiones ni de árbitros ni de entrenadores.
A medida que el niño se va de­sarrollando es cuando va apare­ciendo la figura del entrenador, pasando la de educador a un se­gundo plano (aunque sin olvidar­se nunca de la persona). El entre­nador tiene que escuchar al juga­dor y mantener con él una rela­ción fluida. De eso se benefi­ciarán entrenador, jugador, equi­po... y es así como se hacen bue­nos deportistas y, lo que es más importante, mejores personas.
Miguel Ángel Martín Lugo
 






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