COMIENZO ENTRENAMIENTOS INFANTILES

jueves 02 septiembre 2010

Ponemos en conocimiento de todos los niños y niñas infantiles (1º y 2º de ESO) del Club que hemos comenzado los entrenamientos de la presente temporada 2010/2011; estos se realizarán en el pabellón de María Auxiliadora de 11:30 – 13:30, de lunes a viernes hasta nuevo aviso.

CARTA DIRIGIDA AL DIARIO EL PROGRESO EN ENERO DE 2005

jueves 02 septiembre 2010

 
 
Esta carta se publicó en Enero de 2.005 en el diario el progreso y representa la ideología de nuestro Club.
 
Baloncesto base
La labor de un entrenador de de­porte base no es sólo enseñar la disciplina que el niño ha elegido practicar. Cuando se trata de niños pequeños, su misión princi­pal es la de ser un educador. Sus equipos pueden ganar muchos partidos, pero si no han consegui­do educar a esos niños en el res­peto a sus compañeros, rivales, árbitros, espectadores... su mi­sión habrá fracasado.
Algunos entrenadores tratan a los niños como si fueran profe­sionales, y eso lo que hace es alejar al niño del deporte. El niño elige hacer deporte porque también lo hace su ídolo y quie­re parecerse a él, porque lo ha­cen sus amigos... El niño tiene que ir al entrenamiento a diver­tirse, a jugar y, cuando éste ter­mine, se lo tiene que haber pasa­do tan bien que tiene que tener deseos de volver.
Otros errores, éstos por parte de los padres, son obligar a los niños a hacer un deporte que ha sido elegido por los padres en vez de por ellos mismos, criticar al entrenador porque no lo saca, cri­ticar al árbitro... Al niño hay que dejarle que elija y apoyarle en su decisión y animarlo en los parti­dos sin analizar las decisiones ni de árbitros ni de entrenadores.
A medida que el niño se va de­sarrollando es cuando va apare­ciendo la figura del entrenador, pasando la de educador a un se­gundo plano (aunque sin olvidar­se nunca de la persona). El entre­nador tiene que escuchar al juga­dor y mantener con él una rela­ción fluida. De eso se benefi­ciarán entrenador, jugador, equi­po... y es así como se hacen bue­nos deportistas y, lo que es más importante, mejores personas.
Miguel Ángel Martín Lugo